Pregúntale a cualquier responsable de flota cuánto le cuesta que se vaya un conductor y te dirá una cifra. Casi siempre es el precio del anuncio y algunas horas de entrevistas. Casi siempre está mal, y no por poco.
El motivo es que el coste de una baja no vive en una sola factura. Vive repartido entre las horas extra de la semana siguiente, la furgoneta que se queda en el aparcamiento, el formador que deja de repartir para acompañar al nuevo y los tres meses en los que ese nuevo hace menos paradas que el que se fue. Nadie suma esas partidas, así que nadie tiene el número. Este artículo lo suma, con cifras de 2026 y con cada supuesto a la vista para que lo cambies por el tuyo.
Por qué la cifra que tienes en la cabeza es baja
Hay dos razones, y las dos son de contabilidad, no de gestión.
La primera es que el coste visible es el más pequeño. El anuncio en un portal de empleo tiene factura. El sobrecoste de cubrir una ruta con horas extra durante diez días no la tiene, se diluye en la nómina del mes. La productividad de un conductor en su segunda semana tampoco aparece en ningún sitio, aunque sea un tercio menor que la de un veterano.
La segunda es que la rotación en el reparto no es un evento, es un ritmo. España cerró 2025 como el único país de la Unión Europea con una rotación laboral de dos dígitos: según Eurostat, en torno al 10,8% de los ocupados empezó o dejó un empleo cada trimestre. Y eso es el conjunto de la economía. En el reparto de última milla la referencia más citada viene de Estados Unidos, donde el New York Times documentó en 2021 que Amazon rotaba en torno al 150% anual de su personal por horas, y las consultoras que trabajan con los DSP de allí, como DSP Hire, consideran sana una operación que se mueve entre el 60% y el 90% anual.
Para España no existe una cifra pública equivalente para el reparto de paquetería, y prefiero decirlo a inventarla. La única tasa que importa es la tuya, y más abajo te decimos cómo sacarla en cinco minutos. Lo que sí sabemos es que el modelo que sigue funciona igual con un 30% que con un 120%. Solo cambia el tamaño del agujero.
Las cinco partidas de una baja
Cada vez que un conductor se va, la empresa paga cinco cosas distintas. Algunas son dinero que sale, otras son trabajo que no se hace.
1. La ruta que nadie cubre
Desde el día en que el conductor deja de venir hasta el día en que el sustituto reparte solo, esa ruta la hace otra persona o no la hace nadie. En la práctica se reparte entre los compañeros con horas extra, se recurre a un refuerzo externo o se acepta que ese día se entregan menos paquetes. Las tres opciones cuestan dinero, y la tercera además cuesta clientes.
2. Volver a reclutar
Redactar el anuncio, pagarlo, cribar candidatos, llamar, citar, entrevistar y asumir que una parte no aparece. Si lo hace el propio jefe de tráfico, son horas suyas que no van a la operación.
3. Alta y equipamiento
Contrato, alta en la Seguridad Social, reconocimiento médico, formación obligatoria en prevención de riesgos, comprobación del permiso de conducir, uniforme, chaleco, dispositivo o alta en las aplicaciones. Ninguna de estas cosas es grande. Todas juntas, sí.
4. Formación y curva de aprendizaje
Es la partida más cara y la que menos gente contabiliza. El nuevo conductor pasa unos días acompañado, y durante esos días la empresa paga dos jornadas para sacar una ruta. Después sigue solo, pero durante semanas hace menos paradas por hora, se equivoca más en las entregas y tiene más roces y pequeños daños en el vehículo. Nada de eso aparece como "coste de formación" en ningún informe, pero es exactamente lo que es.
5. Lo que se lleva el que se va
Un conductor que ha decidido marcharse rinde menos en sus últimas semanas. Cuando se va, se lleva el conocimiento de la zona, los portales que no abren y el horario al que el cliente de la calle tal está en casa. Y hay un efecto que no cabe en una hoja de cálculo: cada baja recuerda a los que se quedan que irse es una opción. Lo dejamos fuera del modelo a propósito, pero conviene no olvidarlo.
El modelo con cifras: una baja en una flota de reparto
Vamos a ponerle números a una baja concreta. Los supuestos están escritos para que los discutas. Si tu operación paga más, tarda menos en cubrir o forma más rápido, cambia la casilla y el total cambia contigo.
Partimos de un conductor de reparto con contrato indefinido y un salario bruto de 1.600 euros al mes en catorce pagas, 22.400 euros al año. Es una cifra por encima del salario mínimo interprofesional de 2026, que es de 1.221 euros mensuales según el Real Decreto 126/2026, de 18 de febrero, y en la zona de lo que pagan los convenios provinciales del transporte de mercancías por carretera. Sobre ese bruto la empresa cotiza, con los tipos de 2026, un 23,60% por contingencias comunes, un 5,50% por desempleo en contratos indefinidos, un 0,20% al FOGASA, un 0,60% por formación profesional y un 0,75% del mecanismo de equidad intergeneracional. Suma un 30,65%. A eso se añade la prima por accidentes de trabajo, que depende del CNAE: un 3,70% en transporte de mercancías por carretera y un 1,75% en actividades postales y de mensajería. Con el tipo alto, el coste de empresa de ese conductor ronda los 30.100 euros al año, unos 137 euros por jornada trabajada.
Con ese conductor de referencia, así queda una baja:
| Partida | Supuesto | Coste por baja |
|---|---|---|
| Ruta descubierta | 10 días laborables hasta que el sustituto reparte solo, con un sobrecoste de 70 euros diarios en horas extra o refuerzo | 700 euros |
| Selección | Anuncio de 200 euros más 10 horas de tiempo interno a un coste de 25 euros la hora | 450 euros |
| Alta y equipamiento | Gestión del contrato y el alta, reconocimiento, uniforme y EPI, altas en aplicaciones | 250 euros |
| Formación acompañada | 3 jornadas con un conductor veterano al lado: dos salarios, una ruta | 800 euros |
| Curva de aprendizaje | 3 semanas al 70% del rendimiento de un veterano, sobre 137 euros de coste por jornada | 600 euros |
| Incidencias del periodo inicial | Provisión por entregas fallidas, roces y pequeños daños | 200 euros |
| Salida | Dos semanas de desenganche del que se va y el tiempo administrativo de la baja | 200 euros |
| Total | 3.200 euros |
Tres mil doscientos euros por conductor que se va. Más de un mes entero del coste laboral de ese conductor, y sin contar el efecto sobre los que se quedan.
Dos cosas sobre la tabla. La primera es que el resultado es deliberadamente conservador: diez días para cubrir una ruta es rápido para una operación que empieza a buscar el mismo día en que se produce la baja, y el 70% de rendimiento durante solo tres semanas es generoso con el nuevo. La segunda es que la cifra encaja con lo que estiman las consultoras estadounidenses del sector DSP, que sitúan cada sustitución entre 3.000 y 5.000 dólares. Dos formas distintas de contar llegan al mismo orden de magnitud, y eso da cierta confianza en el modelo.
De una baja a la flota entera
Aquí es donde el número deja de ser incómodo y pasa a ser un problema de dirección.
La fórmula es corta:
Coste anual de la rotación = plantilla media × tasa de rotación anual × coste por baja
Tomemos una flota de 40 conductores, un tamaño habitual en un DSP de Amazon o en un operador regional de paquetería. Con un 60% de rotación anual, que sería un buen año en el sector, son 24 bajas.
| Rotación anual | Bajas al año | Coste anual con 3.200 euros por baja |
|---|---|---|
| 30% | 12 | 38.400 euros |
| 60% | 24 | 76.800 euros |
| 100% | 40 | 128.000 euros |
Con el 60%, la rotación cuesta 76.800 euros al año. Eso es el coste de empresa completo de dos conductores y medio que no reparten ni un paquete. Con el 100%, que en el reparto no es una exageración, son más de cuatro conductores fantasma en nómina. Cuando alguien pregunta si merece la pena invertir en retener, esta es la cifra contra la que hay que comparar.
Qué mueve la cifra y qué no
Una vez tienes el modelo montado, lo interesante es ver qué casillas cambian el total. Hay dos que lo cambian mucho y varias que apenas lo tocan.
Los días de ruta descubierta
Es la palanca más rápida porque no depende de que el conductor quiera quedarse. Depende de lo que tardas en tener a otro repartiendo. Bajar de diez días a tres ahorra unos 490 euros por baja, que en la flota de 40 con un 60% de rotación son casi 12.000 euros de coste al año. Y la forma de bajar de diez a tres no es entrevistar más rápido: es no empezar de cero. Una bolsa de candidatos ya verificados, con el permiso y la documentación comprobados antes de que haga falta, convierte la selección en una llamada. Eso es lo que hace Service Club ® Jobs para las flotas con las que trabaja, y es la parte del modelo donde un proveedor externo se paga solo con más claridad.
La propia tasa de rotación
Es la palanca grande, y la lenta. Pasar del 60% al 40% en la flota de 40 son ocho bajas menos al año, 25.600 euros. Lo que mueve esa tasa no es una sola cosa, y conviene desconfiar de quien diga lo contrario. En nuestra experiencia con flotas de reparto se concentra en tres momentos:
- Las primeras semanas. Una parte grande de las bajas ocurre antes de que el conductor rinda a pleno, y son las bajas más caras porque se llevan toda la inversión sin devolver nada. Una formación inicial en condiciones, que le enseñe la ruta, el dispositivo y cómo se resuelve una entrega fallida antes de que le pase, es la diferencia entre un conductor que aguanta la segunda semana y uno que no. Es el trabajo de Academy, y es una decisión de coste, no de recursos humanos.
- El día a día. Los conductores se van por turnos que cambian a última hora, por rutas que se asignan por WhatsApp y por sentir que nadie sabe lo que hacen. Una planificación de turnos que se publica con antelación y se cumple, y un canal de comunicación que no sea un grupo de mensajería con 40 personas, quitan buena parte de los motivos para irse. Es lo que resuelve Dispatch.
- Si el trabajo compensa. El sueldo es lo que hace que un conductor diga que sí. Lo que decide si se queda es si al final del mes el trabajo le merece la pena, y ahí hay margen sin tocar la nómina. Un ahorro real en combustible, comida o mantenimiento del vehículo propio, que el conductor nota cada turno y que lleva el nombre de tu empresa, es una forma de mejorar la retención sin subir el coste laboral. Es la lógica de Perks.
Lo que apenas mueve la cifra
Ahorrar en el anuncio. Pasar de 200 a 100 euros por vacante son 2.400 euros de gasto al año en la flota de 40, menos de lo que cuesta una sola semana de ruta descubierta repetida ocho veces. Y recortar los días de formación acompañada es directamente contraproducente: baja la casilla de formación y sube la de incidencias y la de bajas tempranas. El modelo castiga el ahorro en el sitio equivocado.
Cómo calcular la rotación de tu flota
No hace falta ninguna herramienta nueva. Los datos ya los tienes.
- Cuenta las bajas de conductores de los últimos doce meses. Salen de tus bajas de afiliación en la Seguridad Social. Incluye las del periodo de prueba, aunque duela: son las más caras.
- Calcula la plantilla media del año. Si has tenido entre 36 y 44 conductores, usa 40.
- Divide. Veinticuatro bajas entre cuarenta conductores es un 60%.
- Sustituye los supuestos de la tabla por los tuyos. Tu salario, tu CNAE, tus días reales de vacante, tus días de formación acompañada. Si no conoces alguno, empieza con el nuestro y afínalo el trimestre que viene.
- Multiplica. Plantilla media, tasa de rotación y coste por baja. Ese es el número que faltaba en la reunión de presupuesto.
Un consejo sobre el paso 4: el dato que más gente no tiene es el de los días de ruta descubierta. Apunta desde ya la fecha en que cada conductor deja de venir y la fecha en que su sustituto reparte solo. En tres meses tendrás una media real, y casi siempre es peor que la que se supone.
Preguntas frecuentes
¿Qué tasa de rotación es normal en una flota de reparto?
En España no hay una cifra pública fiable para el reparto de última milla, así que la referencia útil es la tuya: bajas de los últimos doce meses divididas por la plantilla media. Como orientación, las consultoras del sector DSP en Estados Unidos sitúan una operación sana entre el 60% y el 90% anual y una operación media entre el 100% y el 150%. Si tu cifra está por debajo del 50%, estás mejor que la mayoría del sector.
¿Cómo calculo la tasa de rotación de mi flota?
Cuenta las bajas de conductores de los últimos doce meses, incluidas las del periodo de prueba, y divídelas por la plantilla media del año. Doce bajas en una flota de veinte conductores son un 60%. El dato sale de tus altas y bajas de afiliación en la Seguridad Social, así que no hace falta ninguna herramienta nueva para tenerlo.
¿Cuentan las bajas en el periodo de prueba?
Sí, y son las más caras en proporción. Un conductor que se va en la tercera semana se ha llevado todo el coste de selección, alta y formación sin devolver ni una semana a pleno rendimiento. Dejarlas fuera del cálculo es la forma más habitual de convencerse de que la rotación no es un problema.
¿Hay que incluir la indemnización en el coste de una baja?
Normalmente no. Cuando el conductor se va por su cuenta no hay indemnización, y el finiquito solo liquida lo que ya se le debía, como las vacaciones no disfrutadas. El coste de la salida está en otro sitio: las semanas de menor rendimiento antes de irse y el tiempo administrativo de tramitar la baja.
¿Qué partida del coste es la más fácil de recortar?
El tiempo que la ruta está descubierta. Es la única partida que depende casi por completo de la velocidad con la que sustituyes al conductor, y es la que más se dispara cuando la selección empieza de cero cada vez. Tener candidatos verificados antes de que haga falta cubrir la vacante recorta esa partida a una fracción.
Qué hacer con este número
Si has llegado hasta aquí con tu propia cifra, ya tienes lo más difícil: un coste anual de la rotación que se puede poner al lado de cualquier inversión para reducirla. Lo que hacemos en Service Club encaja en las tres palancas del modelo:
- Jobs acorta los días de ruta descubierta con conductores verificados antes de que haga falta cubrir la vacante.
- Academy forma y certifica al conductor nuevo para que la curva de aprendizaje sea más corta y la segunda semana no sea la última.
- Dispatch y Perks trabajan sobre la tasa de rotación: uno ordena los turnos y la comunicación del día a día, el otro le da al conductor un motivo para quedarse que se nota en el bolsillo.
Cuéntanos el tamaño de tu flota, dónde operas y tu tasa de rotación de los últimos doce meses, y te decimos qué partidas del modelo cambiarían y cuáles no. Escríbenos desde la página de contacto y solemos responder en menos de 24 horas.
Si quieres entender contra qué compites por ese conductor, en el blog explicamos cómo funciona Amazon Flex en España, que es adonde se va una parte de los que dejan una flota, y por qué trabajar en Uber Eats es desde 2026 un contrato con una flota como la tuya.